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jueves, 13 de noviembre de 2014

CON ÉL EN EL FUEGO.

Los tiempos difíciles no pueden ser evitados.  Cualquier persona que pretenda evitar momentos complicados en su vida, sencillamente se verá frustrado al darse cuenta que es imposible.  Éstos llegarán.  

¿Qué hacemos en esos tiempos? Así como la noche y la oscuridad llega, así como el frío se hace presente y los días nublados nos visitan de tiempo en tiempo, así mismo los conflictos y retos para nuestra fe se harán presentes lo aceptemos o no.  Hay circunstancias en la vida que son contrarias a la felicidad, o al bien estar, como las enfermedades, la muerte, la crisis económica, los conflictos familiares, etc., que sin ser planeados, ni deseados, llegan.  ¿Qué hacer?

Lo primero es no perder la fe.  No debemos confiar en Dios solo en los días buenos. No debemos ser fieles a Dios solo cuando todo está saliendo bien, y cuando la alegría y las risas adornan nuestras vidas.  Por el contrario, la fe se ejercita, se pone a trabajar precisamente en tiempos difíciles.  Las tormentas son el momento preciso para tener fe, y una fe fuerte.  Es cuando falta el alimento que la fe debe ser puesta a trabajar. Es cuando no hay empleo, cuando no hay dinero, cuando no hay nada y estamos a punto de perderlo todo, aún nuestra propia vida que, la fe, inicia su verdadera función.  Cuando hay dinero, cuando hay salud, cuando hay hogar, cuando hay seguridad en el mundo, la fe no funciona igual que cuando faltan todas las bases sobre las que está fundada nuestra felicidad y seguridad aquí en la tierra.  

Lo segundo es entender, o recordar, que Cristo siempre está con nosotros.  No nos ha abandonado, ni en medio de la tormenta, ni en medio del fuego.  ¿Recuerda aquellos tres jóvenes en el libro de Daniel, quienes recibieron un desafío muy grande para su fe? Tenían dos opciones. Salvar la vida y perder su fe, o perder la vida y seguir fieles a Dios.  ¿Qué haría usted? ¿Qué haríamos mientras sentimos el calor de aquel horno ardiente a donde vamos a ser arrojados? ¿Qué haríamos mientras percibimos el mal olor del foso lleno de bestias hambrientas? ¿Qué hicieron ellos? 

Daniel durmió con leónes, y los tres jóvenes estuvieron en medio del fuego, pero no solos. Ni Daniel estuvo solo, ni tampoco ellos estuvieron solos en medio del fuego.  Ellos estuvieron con él en el fuego. Esta clase de lecciones bíblicas deben alentar nuestras vidas en momentos difíciles.  ¿No tienes empleo? ¿No tienes hogar? ¿Has perdido tu matrimonio? ¿Has perdido tu salud? No pierdas también la fe. Sigue confiando en él. Sigue por su camino. Sí, lo sé, y lo he vivido. El fuego es caliente y vislumbra sufrimiento y mucho dolor pero, sabe que él está con nosotros en medio del fuego. ¿Lo crees? 

martes, 28 de octubre de 2014

PLANIFICACIÓN Y ESFUERZO.

Cuán importante es prepararse para asistir a las reuniones de la iglesia y adorar a Dios.  En casa de nuestros hermanos Heriberto y Marcela estuvimos los hermanos Juan Ponce, Fernando López Jr., Magdalena de la Torre, Alejandra Olvera y un servidor, meditando todos en la importancia de planificar nuestra vida para servir a Dios, haciendo así los esfuerzos necesarios para ello.  

En la Biblia leemos: "Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.  Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo." (Lucas 14:25-33).

Muchos hermanos que no se congregaron, dicen que no lo hicieron porque no tenían para pagar el autobús, o porque les llegó visita.  Dicen, "mi madre me está visitando, y ni modo de dejarla sola en casa".  Cristo dice que hay que hacer esfuerzos y tener en segundo lugar incluso lo más valioso para nosotros.  Nadie está justificado por abandonar las reuniones y actividades de la iglesia, porque no planeó su tiempo y su dinero, ni "aborreció" aquellas cosas que prefirió atender en lugar de servir al Señor.

Nuestros hermanos tienen claro ahora que primero es el Señor y su obra, y después todo aquello que sea de importancia y valor para nosotros.

Lorenzo Luévano Salas
www.volviendoalabiblia.com.mx



domingo, 26 de octubre de 2014

PREDICACIÓN Y BAUTISMO.

Este Sábado 24 fue un día excelente.  Tuve la oportunidad de estar predicando el evangelio por la mañana, en una colonia donde hay mucha necesidad de Dios.  Personas escucharon el evangelio y algunas respondieron positivamente para estudiar la Biblia en sus hogares.

Al mediodía estuve presentando clase bíblica a la iglesia de Cristo en Constituyentes, en la que estuvimos considerando uno de los métodos de trabajo que Pablo usó en sus viajes de predicación.  Pablo predicaba el evangelio y establecía congregaciones. Luego volvía a ellas para capacitar a los hermanos en la obra de edificación y evangelismo.  Este ejemplo que tenemos de Pablo nos ayuda a las congregaciones actuales y a los evangelistas de hoy, a considerar un ordenado y eficaz plan de trabajo.

Por la tarde, estuve nuevamente visitando a la iglesia de Cristo en la Colonia Francisco. I. Madero.  Estuve predicando sobre el remedio de Dios contra el pecado.  Gracias a Dios un alma respondió al evangelio y fue bautizada para perdón de pecados.  En la foto pueden ver al hermano Fernando Chihuahua y al Sr. Luis, quien fue sumergido en agua luego de haber confesado su fe en Cristo delante de los presentes.  Todavía hay más almas que están visitando la congregación y el próximo sábado estaré nuevamente predicando el evangelio a ellos y a quienes respondan a la invitación que los hermanos están haciendo durante la semana.

Sus oraciones por las iglesias mencionadas, y por un servidor, para que Dios me siga concediendo salud y recursos para hacer su obra, y así su nombre sea glorificado.

Lorenzo Luévano Salas
www.volviendoalabiblia.com.mx

miércoles, 22 de octubre de 2014

AUTORIDAD GENÉRICA Y ESPECÍFICA EN LAS ESCRITURAS.

Es importante entender un principio que usamos todos los días, el cual no es otra cosa sino producto de la razón: Toda autoridad, o es genérica, o es específica. De hecho, hay órdenes que como tales suelen ser específicas, pero que dentro de ellas mismas contienen elementos genéricos, donde hay libertad de acción.  Considere todas las órdenes que usted dice a sus empleados, o sus hijos, y piense detenidamente en las muchas cosas que no especificó, y cómo es que, dentro de esa área, nuestros interlocutores tienen libertad de decisión.  

¿Cómo entendemos lo genérico? Lo general es aquello que pertenece a, o afecta a, o es aplicable a cada uno y a todos los miembros de una clase u orden. Es algo universal dentro de los límites de algo referido. Por ejemplo, la palabra "animal" es un término "genérico". Si la ley dijese, "sacrifiquen un animal", sin decir más, el que sacrifica puede elegir el animal que desee. Hay autoridad genérica en tal caso. Pero, si trae un trozo de árbol, o un ser humano, o una roca para ser ofrecida en sacrificio, comete un error. Es verdad que el término "animal" es genérico, pero tal generalidad tiene sus límites en aquello que esté dentro de la clase, orden o género referido, es decir, "animal".

¿Cómo entendemos lo que es específico? Lo específico distingue una especie o una clase de elementos de otra. Siguiendo con el ejemplo anterior, si Dios dice, "sacrifiquen un cordero", el caso ya no tiene que ver con "autoridad genérica", sino con "autoridad específica", habiendo Dios especificado el animal que ha de ser sacrificado. No obstante, todavía hay elementos genéricos dentro del mandamiento. Por ejemplo, no dice de qué tamaño, o de qué color. El tamaño del animal, o el color, en este caso, está dentro de la "autoridad genérica". Sin embargo, cuando el mandamiento dice, "sacrifiquen un cordero blanco de un año de nacido", entonces la cuestión del tamaño y el color ya no es un asunto genérico, sino específico, y el que sacrifica debe sujetarse a lo que el mandamiento dice.

¿Qué sucede si el que sacrifica, alega que puede sacrificar una vaca, fundamentando su práctica en que la misma es también un animal, y que, además, tiene la libertad de usar un hacha, o un cuchillo, o una daga para el sacrificio? ¿Qué si él dice que el texto da libertad en cuanto al lugar en que ha de celebrar el sacrificio, y que lo mismo se puede decir sobre el horario? Él tiene razón en que no hay horario, ni herramientas, ni lugar especificados. Pero se equivoca al querer modificar lo que sí es especificado con aquellas cosas que no lo son, porque dentro del mandamiento, hay elementos de "autoridad específica" y de "autoridad genérica".

Toca, pues, a cada persona, usar la razón y estudiar detenidamente la palabra de Dios, para saber qué es "genérico" y qué no lo es. Lea éxodo 12 y haga un ejercicio mental. ¿Qué elementos específicos encuentra? ¿Qué elementos genéricos identifica? Lea Mateo 28:19-20 y haga el mismo ejercicio mental, ¿qué elementos específicos encuentra? ¿Qué elementos genéricos identifica? Una vez que usted estudia cada texto, podrá fácilmente saber si determinada práctica, herramienta, forma, lugar, horario, sujetos, etc., son de "autoridad genérica" o "específica".

Lorenzo Luévano Salas
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martes, 21 de octubre de 2014

PREDICANDO A LA IGLESIA EN LA FRANCISCO I. MADERO.

Tengo el honor de estar predicando la Biblia a la iglesia de Cristo en la Colonia Francisco I. Madero, aquí en Ciudad Juárez.  La congregación está tomando nuevas fuerzas y está siendo confirmada en la fe por medio del estudio de las Sagradas Escrituras.

Por varias semanas estuve predicando a los hermanos sobre la persona y naturaleza de Jesucristo.  Posteriormente sobre la persona y naturaleza del Espíritu Santo, y mis hermanos fueron edificados y fortalecidos en su fe, así como en la comprensión amplia sobre el tema.

Ahora hemos tomado un nuevo reto, el traer personas nuevas para que escuchen la Palabra de Dios. Este sábado 18 de octubre tuvimos 10 visitantes. ¡Qué gran gozo fue para todos poder ver a estas almas escuchar la Palabra de Dios!  Este día estuve predicando sobre la mala condición que lamentablemente sufren muchos ante Dios por causa del pecado.  También estuve haciendo referencia a la solución que Dios ha diseñado para el perdón de los pecados y la salvación de aquellos que desean ser rescatados de la condenación eterna.

Mis hermanos en esta congregación están animados a seguir trabajando y a continuar trayendo almas para que sigan escuchando la Palabra del Señor.  Haremos bien en orar por el progreso del evangelio en esta localidad.

Lorenzo Luévano Salas
www.volviendoalabiblia.com.mx

PREDICANDO EN LAS CALLES (1)

Gracias a Dios hemos iniciado la predicación del evangelio en las calles de la ciudad.  Este 21 de octubre pasado estuve predicando sobre las consecuencias del pecado, y la necesidad que el hombre tiene de arrepentirse y estar preparado para el juicio final (Romanos 3:23; Hechos 17:30, 31). Predicar en el púlpito es una experiencia muy grata para un servidor; sin embargo, la predicación al aire libre es definitivamente una práctica muy diferente.  Aquí no hay una audiencia previamente preparada y reunida para escuchar.  Aquí mi voz llega a una audiencia que no espera escucharme. Algunos todavía duermen. Otros están preparándose para sus planes del día, los cuales no incluyen escuchar una predicación.  Sin embargo, ninguno de ellos puede evitar el sonido de mis palabras, y muchos menos el poder que ellas contienen, al ir acompañadas del evangelio.  Las reacciones son variadas y sumamente contrarias. Habrá enojo, indiferencia y burla, pero también atención y reflexión. Sé que habrá personas indiferentes, pero también quienes hagan consciencia de la importancia que contiene el mensaje de Dios para sus vidas.

El sonido se escuchó muy bien.  Desde donde estaba situado, podía escuchar la repetición que el eco proporciona, y podía escuchar cómo mi voz se alejaba a la distancia pero con mucha claridad. Algunas personas manifestaron mucho interés en lo que se estaba predicando, y accedieron a estudiar la Biblia en sus casas.

Mis colaboradores en la predicación del evangelio, los heramnos Alberto Caldera, Israel González Jr., Fernando López Jr., Juan Ramón Dominguez, Juan Ponce, Alejandra Olvera, Reina Maldonado, Navil Juárez y Carmen Luz Estrada, estuvieron muy activos tocando puertas en el área de la predicación.  Muy contentos refirieron cómo las personas se mostraron dispuestas a conocer más de la Palabra de Dios.  Hubo gran gozo entre todos nosotros al final de nuestro evento, el cual rindió a varias personas interesadas y dispuestas a ser enseñadas en el camino de Dios.

Las oraciones de los santos que no están con nosotros en la calle es pieza clave también.  Pablo dijo, "Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros, y para que seamos librados de hombres perversos y malos; porque no es de todos la fe." (2 Ts. 3:1, 2). La violencia no ha menguado en Juárez, y cuando estamos en la calle sabemos que hay riezgos. Cuando mis hermanos tocan puertas no sabemos quién, ni qué clase de personas va a contestar.  Pero las oraciones de mis hermanos por nuestra integridad y cuidado, nos llena de confianza y valor para seguir con esta noble obra en la que tenemos el privilegio de participar.

"¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!" (Romanos 10:15)